Lo último de Marte: el cauce del río seco puede haber desembocado en un océano antiguo

Pin
Send
Share
Send

Cuando se trata de Marte, el tema de estudio candente es el agua, un requisito previo para la vida.

Si bien el agua líquida actualmente no es estable en la superficie de Marte, existe una amplia evidencia de que pudo haber sido en el pasado. Los astrónomos han descubierto lechos de ríos secos, deltas de lagos y evidencia de glaciares generalizados, por nombrar solo algunos ejemplos.

Sin embargo, es difícil encontrar evidencia de una masa de agua estancada masiva, como un océano. Los primeros modelos climáticos luchan por crear circunstancias bajo las cuales el agua líquida sería estable en absoluto. Sin embargo, un océano que se extiende por las tierras bajas del norte (aproximadamente un tercio del planeta) ha sido hipotetizado durante mucho tiempo.

Es posible que los científicos de Caltech hayan confirmado esta larga esperanza de encontrar evidencia reciente de un vasto océano marciano.

La región bajo investigación se conoce como Aeolis Dorsa, una llanura ubicada en la frontera entre las tierras bajas del norte y las tierras altas del sur. Esta llanura contiene muchas crestas, que se interpretan como antiguos canales fluviales.

"Estos canales 'invertidos' ahora están elevados porque la arena gruesa y la grava transportadas por los canales son más resistentes a la erosión que el barro y el limo circundantes que forman el material de la llanura de inundación", dijo a Space el Dr. Roman DiBiase, autor principal del estudio. Revista.

Las imágenes de satélite de Aeolis Dorsa se obtuvieron utilizando la cámara HiRISE a bordo del Mars Reconnaissance Orbiter. La resolución era tan precisa que los científicos podían distinguir características tan pequeñas como 25 centímetros, una hazaña impresionante incluso en comparación con las imágenes de la Tierra.

Para ciertas ubicaciones, "las imágenes repetidas tomadas con un ligero desplazamiento permiten la creación de imágenes estéreo a partir de las cuales podemos determinar las elevaciones relativas de las características en la superficie del planeta", explica DiBiase. Esta impresionante técnica condujo a modelos topográficos de alta resolución, lo que permitió al equipo analizar la geometría y los patrones de estos canales invertidos con detalles sin precedentes.

Los canales no solo se extienden hacia el final, sino que también se inclinan abruptamente hacia abajo, formando un delta, un depósito sedimentario que se forma donde los ríos desembocan en lagos u océanos.

Si bien los deltas se han identificado antes en Marte, todos se encuentran dentro de límites topográficos distintos, como un cráter de impacto. Esta es la evidencia más convincente de un delta que conduce a una región no confinada: un océano.

La prueba final de un océano marciano avanzará nuestro conocimiento de la intrincada interacción entre el agua, el clima y la vida. "La historia del agua en Marte tiene implicaciones no solo para la evolución del clima marciano, sino también para aprender sobre la evolución temprana de la Tierra y el clima de la Tierra", explica DiBiase.

Como siempre, se necesita más investigación. Quizás en un futuro cercano, el Orbitador de Reconocimiento de Marte y Curiosity se complementarán bastante bien: el orbitador tomará imágenes desde arriba mientras Curiosity juega en la tierra y recoge muestras en el lecho del río.

El estudio fue publicado en el Journal of Geophysical Research y se puede encontrar aquí.

Pin
Send
Share
Send